Últimamente solemos preguntarnos cómo hemos llegado hasta aquí.
El tiempo ha pasado rápido
y no hemos reparado
en que las antes despistadas chispas ahora arden con frenesí.
No creo que haya marcha atrás para esta locura
cómo domar a una fiera salvaje
cómo encerrar a la tempestad indomable.
Tampoco estoy segura de si para esta enfermedad quiero la cura.
Dicen que la vida son un par de días.
cuando se me acabe el tiempo no querré lamentaciones,
el ahora dura un suspiro, no hay momento para precauciones.
Los dos nos creemos chicos malos, que somos hijos del misterio,
pero yo te calé desde hace tiempo.
Te gustan las rosas negras sin espinas
que parezcan peligrosas pero luego te hagan caricias y no heridas.
Cuando haya hecho que me arrastres contra el paredón
y me estés apuntando a quemarropa
estaré mordiéndome la boca
que para tragar la tensión lo mejor es una calada de pasión.
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